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Escena de bosque brumoso

La madera

Bosques, territorio y tipos de madera

Antes de que un juguete llegue al taller, existe el territorio.

En esta guía viajamos a Cuenca, una provincia donde el bosque ha marcado durante siglos la forma de vivir, de trabajar y de construir objetos. La madera no es aquí un material abstracto: es parte del paisaje, del oficio y de la memoria colectiva.

Los bosques no son solo naturaleza.
Son materia prima, conocimiento acumulado y equilibrio. De ellos sale la madera que, bien entendida y bien trabajada, puede transformarse en un objeto duradero, pensado para acompañar el juego durante años.

En la Serranía de Cuenca, el entorno forestal ha definido históricamente los usos de la madera. Pinos, encinas y sabinas forman parte del paisaje y también de los oficios tradicionales ligados a él.

El pino, abundante en la zona, ha sido una de las maderas más utilizadas por su ligereza y facilidad de trabajo.
La encina, más dura y resistente, se ha reservado para piezas que requieren mayor solidez.
Otras especies, como la sabina o el enebro, han aportado maderas especialmente valoradas por su durabilidad y carácter.

No toda la madera sirve para hacer un juguete.
Cada tipo tiene unas propiedades concretas: dureza, resistencia, textura o comportamiento con el paso del tiempo. Elegir bien la madera es el primer gesto de un trabajo responsable y consciente.

En la actualidad


El aprovechamiento de la madera está regulado y solo es posible con los permisos correspondientes y en casos muy concretos.
Por eso, Miguel Ángel, maestro juguetero y protagonista de esta guía, acude a la fábrica de leña, donde selecciona distintos tipos de madera: algunas ya preparadas para su uso y otras procedentes de restos aprovechables.
Trabaja con maderas más habituales y otras menos comunes, incluso de origen exótico, que le permiten adaptar cada pieza al tipo de juguete que va a construir.
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 / LIFE SPAIN

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