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EL CURA Y SU SANTO ENGAÑO

  • 8 ene
  • 2 Min. de lectura

RELATOS POPULARES DE EXTREMADURA


Este relato anecdótico se desarrolla en pleno siglo XVI y fue recogido por Juan Tena Fernández, que fue sacerdote, escritor, archivero municipal y cronista oficial de Trujillo. Además, fundó la Congregación Religiosa de las Hijas de la Virgen de los Dolores.

Corría el año 1537 cuando en Trujillo vivía un sacerdote de nombre desconocido y que tuvo la idea de fundar un convento en la ciudad. Movido por la fe viajó a Madrid hasta llegar al convento de las Descalzas Reales, allí solicitó a la abadesa que autorizara a tres monjas a desplazarse a Trujillo y fundar un monasterio de esa misma orden.

Como respuesta la abadesa instó al sacerdote a presentar una serie de informes que indicaran que en Trujillo había un edificio patronato para albergar ese monasterio y que contaba con suficientes recursos para mantener a las tres monjas. El sacerdote de forma ingeniosa contestó diciendo que contaba con el respaldo de una señora muy rica que tenía un único hijo y que invertiría su fortuna en obras piadosas.

La abadesa quedó convencida, e indicó al sacerdote que un año después debía volver con las licencias y con un vehículo para transportar a las monjas hasta Trujillo. Durante ese año el clérigo trabajó intensamente como albañil edificando un edificio religioso y acondicionando dos casas antiguas y pequeñas cedidas por dos mujeres. Una vez que transcurrió el año, el sacerdote viajó de nuevo a Madrid y trasladó a las tres monjas. Las gentes de Trujillo sabían de lo sucedido y no veían con buenos ojos alojar a las tres religiosas en esas casas tan angostas. Tanto es así, que la población instó a las monjas a regresar a Madrid.

Al ver la situación en la que estaban inmersas, las tres monjas pidieron una explicación al sacerdote que respondió diciendo que la señora que iba a sufragar su manutención y la construcción del edificio era la misma Virgen María. Además, su hijo Jesucristo era quien iba a servir de patrono. Las religiosas creyeron las palabras del sacerdote y con el tiempo aquellas casas se convirtieron en el convento de San Antonio. Un lugar en el que actualmente se sitúa en hotel Izan de Trujillo. EL CURA Y SU SANTO ENGAÑO.


EL CURA Y SU SANTO ENGAÑO, relatos populares de Extremadura

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